- El mercado de capitales chileno cerró 2025 exhibiendo señales claras de una mayor madurez estructural, profundidad financiera y fortalecimiento de su infraestructura.
Santiago, 30 de marzo de 2026. Según cifras dadas a conocer por el Depósito Central de Valores (DCV), el 2025 se alcanzó una custodia récord de 10.139 millones de UF -la cifra más alta desde la creación del DCV en 1993- y que equivale aproximadamente a 1,2 veces el Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Esta magnitud no representa un flujo anual, sino el stock total de instrumentos financieros custodiados en la infraestructura central del mercado. En economías comparables, ratios de este orden dan cuenta de una alta intermediación institucional, desarrollo del mercado de renta fija y mayor profundidad en los mercados de capitales.
Un elemento especialmente relevante es que el 99% de los valores bajo custodia se encuentran completamente desmaterializados. Este nivel de digitalización reduce riesgos operacionales y legales, mejora la trazabilidad de las operaciones y permite escalar volúmenes crecientes con altos estándares de seguridad, alineando a Chile con las mejores prácticas internacionales en infraestructura financiera.
En términos de actividad, durante 2025 se registraron 3,4 millones de transacciones, el nivel más alto de los últimos cinco años. A esto se suma que las operaciones de renta variable alcanzaron 1.841.908 transacciones, marcando su mayor volumen histórico, en un contexto de mejor desempeño bursátil y mayor dinamismo en la negociación.
El incremento en la actividad no sólo implica mayor número de operaciones, sino una mejora en la liquidez efectiva, mayor capacidad de descubrimiento de precios y fortalecimiento del ecosistema financiero, además de una mayor profundidad que permite absorber flujos de inversión relevantes sin deterioro en estabilidad ni eficiencia.
Para Rodrigo Roblero, gerente general del DCV, “estas cifras reflejan la confianza que el mercado deposita en una infraestructura robusta, segura y de clase mundial. Nuestro rol es articular a los distintos actores del mercado de capitales y proveer la base tecnológica y operativa que permite que el sistema funcione con eficiencia, transparencia y control de riesgos. El crecimiento en custodia y en actividad demuestra que Chile cuenta hoy con una infraestructura financiera sólida y preparada para los desafíos de hoy y futuros”.
Con estos indicadores, el mercado chileno reafirma su posicionamiento como uno de los más profundos y sofisticados de la región, sustentado en una infraestructura moderna, un marco regulatorio robusto y una creciente capacidad para acompañar el desarrollo económico del país.
“Estos números muestran que el mercado chileno está evidenciando una recuperación y/o fortalecimiento de la liquidez accionaria; crucial para la atracción de inversionistas. Pero, además, una mayor madurez estructural del sistema financiero”, sostiene Rodrigo Roblero.























