Santiago de Chile, 24 de abril, 2026.- Hay un factor que es fundamental en el crecimiento de cualquier emprendimiento, pero que muchas veces queda relegado: las comunicaciones. Casi siempre, los esfuerzos se concentran en las ventas u operaciones diarias, olvidando que comunicar es clave para dar a conocer los proyectos en el mercado, posicionarse y escalar. En un contexto donde la atención es efímera y la credibilidad escasa, hacerlo bien es prácticamente una condición de supervivencia.
Este 29 de abril, fecha en que se celebra el Día nacional del emprendimiento, vale la pena resaltar la importancia de las comunicaciones para cualquier organización que quiera mantenerse viva y relevante. Verónica Poblete, fundadora y directora ejecutiva de la agencia Bee Partners y con más de diez años de experiencia en las comunicaciones corporativas, entrega las claves del ‘método startup’, una filosofía que nació tras observar cómo los emprendedores que lograban conectar emocionalmente con su propósito avanzaban más rápido, atraían talento e inversión, y construían confianza en el mercado.
“Con el tiempo, comprendimos que esa fórmula no es exclusiva de las startups. Sirve para cualquier organización, ya que los objetivos comunicacionales pueden adaptarse caso a caso, de acuerdo al nivel de crecimiento en que se encuentre” explica.
El método puede resumirse en las siguientes cinco reglas:
Regla 1: Escucha como fundador
Antes de hablar, los mejores emprendedores escuchan. Leen el mercado, atienden señales débiles y ajustan su relato. Cuando están listos, comunican, pero siempre en un diálogo constante con los públicos, porque saben que una marca que no escucha termina hablando sola.
Regla 2: Prueba como startup
En un mundo cambiante, existen muy pocas certezas. Por eso cada conversación, nota o publicación es un planteamiento abierto a los cambios y tendencias del entorno. No existe la comunicación perfecta, pero sí la comunicación asertiva. Hay que medir, aprender y mejorar, entendiendo que la comunicación no se planifica una vez al año: es un músculo que se entrena semana a semana.
Regla 3: Escala con coherencia
Crecer sin consistencia destruye la confianza. Hay que trabajar la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es el verdadero diferenciador. En la era de las fake news y la IA, la credibilidad se construye demostrando, en cada interacción, que la marca escucha, responde y conversa.
Regla 4: Pon al líder al frente
El fundador o CEO es uno de los pilares más potentes del relato moderno. A las personas les gusta verse reflejadas e inspirarse en la historia de otros, por lo que son los liderazgos humanos quienes cargan con la responsabilidad de generar confianza. No basta con delegar la comunicación: el líder debe poder sostener una narrativa coherente, incluso bajo presión.
Regla 5: Combina lo digital con lo tradicional
Las redes sociales amplifican, pero la prensa legitima. Aquí no se trata de elegir entre medios modernos y tradicionales, porque una buena estrategia integra a ambos. Lo digital da el pulso inmediato; mientras que la televisión, la radio y el diario son guardianes de la verdad y la coherencia. Descartar cualquiera de los dos mundos es un error estratégico.
«Es cierto que existe saturación de datos, pero al mismo tiempo, el método startup nos recuerda algo esencial: la confianza se construye gracias a una mezcla entre coherencia, constancia y verdad. Hay que comunicar y demostrar, cada día, que la marca sigue viva y que tiene algo real que decir. Ese es, al final, el legado más profundo que el ecosistema emprendedor le ha dejado al mundo de las comunicaciones: la urgencia de ser humanos primero, y estratégicos siempre”, concluye Verónica Poblete.

























