El dólar cerró este lunes en Chile cerca de los $894,90, registrando una caída de $5,90, equivalente a 0,66%, en una jornada donde el peso chileno se vio favorecido por un mejor escenario externo, aunque con movimientos acotados por la baja liquidez internacional.
El principal soporte para la moneda local vino desde el cobre, que subió 1,3% hasta los US$6,46 la libra, impulsado por el mayor optimismo en torno a un eventual acuerdo entre Estados Unidos e Irán que podría permitir la reapertura del Estrecho de Hormuz. Este escenario redujo parcialmente las preocupaciones sobre energía, inflación y tasas de interés, favoreciendo a los metales industriales y a monedas ligadas a commodities, como el peso chileno.
A esto se sumó la caída del Dollar Index, que retrocedió 0,33% hasta los 98,71 puntos, presionado por menores temores inflacionarios luego de que el petróleo bajara bajo los US$100 por barril. Si bien tanto Washington como Teherán moderaron las expectativas de un acuerdo rápido, el mercado reaccionó positivamente a la posibilidad de una salida diplomática.
De todas formas, la baja del dólar en Chile fue moderada por la menor liquidez global, ya que varios mercados relevantes, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido, Hong Kong y gran parte de Europa, estuvieron cerrados por feriados. Esto redujo el volumen de negociación y limitó movimientos más profundos.
En resumen, el dólar cayó en Chile por la combinación de un cobre más fuerte y un dólar global más débil, ambos impulsados por expectativas de menor tensión geopolítica y menor presión inflacionaria. Sin embargo, la falta de liquidez internacional y la ausencia de un acuerdo formal entre Estados Unidos e Irán limitaron una caída más pronunciada.
Admirals Latinoamérica.

























