El dólar cerró este viernes con un marcado avance en el mercado chileno, terminando la sesión en torno a $940, lo que implica una subida de $10,8 respecto al cierre anterior, equivalente a un incremento de 1,16%. El movimiento refleja principalmente el deterioro del apetito por riesgo a nivel global, la volatilidad de los mercados internacionales y un entorno externo que favorece al billete verde como activo refugio.
En el plano de los commodities, el cobre mostró un repunte intradía de 0,55%, ubicándose en torno a US$4,97 la libra, aunque continúa operando dentro de un marco de debilidad asociado a señales de menor demanda desde China y a un sentimiento global más conservador. La persistente incertidumbre sobre la actividad industrial asiática y la moderación en las compras de cobre mantienen presión sobre el peso chileno.
A nivel internacional, el Dollar Index (DXY) se mantuvo estable con un leve avance de 0,08%, alcanzando 99,94, su nivel más alto desde mediados de mayo y perfilándose para cerrar la semana con una ganancia cercana al 1%, la primera en tres semanas. La jornada estuvo marcada por un renovado “risk-off” global, gatillado por caídas en acciones tecnológicas vinculadas a inteligencia artificial y en criptomonedas, lo que impulsó flujos hacia activos más seguros, entre ellos el dólar.
Asimismo, los mercados procesaron comentarios del presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, quien señaló que la Reserva Federal podría tener margen para comenzar a recortar tasas pronto, en la medida que el mercado laboral siga perdiendo fuerza. Esto elevó la probabilidad de un recorte en diciembre hasta cerca del 71%, frente a menos del 30% a inicios de semana. Sin embargo, en el corto plazo, el dólar mantiene fortaleza relativa gracias a la búsqueda global de refugio y a movimientos cruzados frente a otras divisas: se fortaleció frente al euro y al franco suizo, aunque retrocedió ante el yen debido a nuevas advertencias de las autoridades japonesas.
En conjunto, la caída del apetito por riesgo a nivel global, la volatilidad en los mercados financieros y la debilidad del contexto para las materias primas explican la fuerte subida del tipo de cambio en Chile. La combinación de un dólar internacional firme, un cobre todavía vulnerable y un sesgo defensivo en los mercados contribuyó a que el billete verde local cerrara con su mayor avance diario reciente.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica











































