El dólar en Chile cerró la jornada cerca de los $915, registrando un alza cercana a $8,5 (+1%) respecto a la apertura, en un movimiento que responde principalmente a un rebote técnico luego de haber alcanzado mínimos anuales en sesiones previas. El ajuste se produjo en un contexto donde gran parte del resultado de las elecciones presidenciales ya estaba internalizado por el mercado, limitando reacciones direccionales adicionales tras el triunfo de José Antonio Kast.
En los días previos a los comicios, el peso chileno se había fortalecido de manera relevante, incorporando un escenario político percibido como más pro-mercado. En ese contexto, el avance del dólar observado hoy se explica más por toma de utilidades, cierre de posiciones cortas y reposicionamiento táctico, que por un deterioro de los fundamentos locales. Este tipo de movimientos suele aparecer tras eventos ampliamente anticipados, una vez que se disipa la incertidumbre inmediata.
En materias primas, el cobre subió 1,5% hasta US$5,44 por libra, recuperándose con fuerza tras la corrección de la semana pasada. Según lo observado en mercados internacionales, el repunte estuvo impulsado principalmente por short covering y rollover de posiciones antes del vencimiento de contratos, factores técnicos que lograron opacar momentáneamente los débiles datos económicos desde China. Las cifras recientes siguen mostrando una demanda subyacente frágil, con desaceleración industrial, ventas minoristas débiles y nuevas caídas en los precios de viviendas, además de renovadas tensiones en el sector inmobiliario tras los problemas financieros de Vanke. Aun así, el metal continúa operando cerca de máximos de varios meses, respaldado por bajos inventarios en la LME y una oferta global restringida.
En el plano internacional, el índice dólar (DXY) cayó 0,17% hasta 97,8, manteniendo una tendencia de fondo más débil. No obstante, tal como destacan analistas internacionales, este proceso no será lineal: episodios puntuales de fortaleza del dólar pueden emerger en contextos de ajuste técnico o flujos hacia activos estadounidenses, aun cuando la tendencia estructural apunte a una depreciación gradual.
En síntesis, el alza del dólar en Chile durante esta jornada responde a un rebote técnico tras niveles extremos, con un escenario político mayormente descontado y ajustes de corto plazo en posiciones, más que a un cambio relevante en el balance externo que sigue, por ahora, siendo relativamente favorable para el peso chileno.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica














































