La inclusión financiera sigue siendo una tarea pendiente para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) en Chile. El informe “Capacidades Financieras de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas”, elaborado en 2024 por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) junto al Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), representa el primer diagnóstico de este tipo en el país y pone en evidencia una problemática estructural con impacto directo en la sostenibilidad del ecosistema emprendedor chileno.
Uno de los datos más reveladores es que más del 50% de los emprendimientos están liderados por personas mayores de 60 años. A pesar de contar con una capacidad financiera promedio del 63,2%, apenas el 10% de estas empresas exhibe un alto nivel de alfabetización financiera.
Este déficit afecta directamente su capacidad para tomar decisiones informadas y acceder a productos financieros adecuados.
Fintech y plataformas colaborativas: inclusión financiera en acción
Si bien la banca tradicional ha sido históricamente el principal proveedor de financiamiento, sus servicios siguen orientados en gran medida a grandes empresas, con tasas elevadas y procesos lentos que excluyen a muchas MiPymes.
En este contexto, las fintech han ganado protagonismo por su capacidad de ofrecer soluciones más ágiles, accesibles y adaptadas a la realidad de las pequeñas empresas.
Una solución complementaria que también está impulsando la inclusión financiera es el financiamiento colaborativo.
Plataformas como Cumplo permiten a las MiPymes obtener capital directamente de inversionistas individuales a través de procesos digitales, transparentes y sin intermediarios bancarios.
Este modelo ha demostrado ser especialmente útil para aquellas empresas que no califican para crédito tradicional, ofreciendo tasas más competitivas y acceso rápido al financiamiento. Con más de US$ 1.000 millones canalizados a empresas en América Latina, Cumplo se ha posicionado como una alternativa concreta y transformadora para el desarrollo de negocios responsables.
Edad, digitalización y educación financiera: las barreras estructurales
El liderazgo de adultos mayores en los emprendimientos refleja fenómenos económicos, sociales y demográficos, como el envejecimiento poblacional y la baja cobertura de pensiones, que empujan a muchos hacia el autoempleo como vía de subsistencia e independencia.
Sin embargo, este perfil enfrenta dificultades concretas, como la baja familiaridad con herramientas digitales, restricciones para acceder a crédito y desconfianza hacia nuevas tecnologías.
Estas limitaciones estructurales son compartidas por muchas MiPymes en el país, especialmente aquellas que no cuentan con sistemas contables formales ni educación financiera básica.











































