La Economía de las Aplicaciones: Cómo las Plataformas Móviles Están Transformando los Negocios en Chile

El teléfono móvil ha dejado de ser únicamente una herramienta de comunicación. Para muchas empresas chilenas se ha convertido en una tienda, un medio de pago, un canal de atención y una vía directa para ofrecer servicios a sus clientes.

Este cambio se aprecia en actividades tan diferentes como banca, comercio, transporte, alimentación y entretenimiento. Búsquedas específicas como descargar Betano Chile reflejan también un comportamiento cada vez más habitual: los usuarios quieren acceder a determinados servicios directamente desde su smartphone y disponer de ellos en cualquier momento.

Chile, un mercado ampliamente conectado

Las condiciones de conectividad ayudan a explicar esta transformación. Según datos de Subtel correspondientes a marzo de 2025, los smartphones representaban el 94,7% de los accesos a internet móvil 3G, 4G y 5G por tipo de terminal.

La infraestructura continúa evolucionando. En junio de 2025, Chile ya superaba los 8,2 millones de usuarios de 5G, frente a los casi 5 millones registrados un año antes. El tráfico de internet móvil también había aumentado un 6,2% interanual.

Para las empresas, esta conectividad amplía las posibilidades de ofrecer experiencias concebidas específicamente para dispositivos móviles.

De la página web a una relación permanente

Durante años, tener una página web fue uno de los principales objetivos de la digitalización empresarial. Ahora, una aplicación puede añadir una relación más directa y frecuente con el consumidor.

Una app permite centralizar diferentes funciones dentro de un mismo espacio. Dependiendo del negocio, el usuario puede comprar, pagar, consultar pedidos, administrar una cuenta, recibir información o contactar con la empresa sin acudir a un establecimiento físico.

Para las compañías también representa la posibilidad de diseñar una experiencia adaptada a sus servicios. Sin embargo, desarrollar una aplicación solamente tiene sentido cuando proporciona una utilidad suficientemente clara como para justificar su instalación.

El comercio digital gana terreno

El crecimiento del comercio electrónico permite observar la magnitud económica de los nuevos hábitos digitales. La Cámara de Comercio de Santiago calcula que las ventas online en Chile alcanzaron casi US$10.000 millones durante 2025.

El avance no estuvo concentrado en un único sector. Alimentos y bebidas registraron ventas online por aproximadamente US1.300 millones. Los productos electrónicos, tecnológicos y para equipamiento del hogar continuaron siendo la categoría de mayor peso.

Esto muestra que el canal digital ya forma parte de actividades de consumo muy diferentes entre sí.

¿Por qué una aplicación puede ser interesante para una empresa?

No todas las compañías necesitan una app, pero existen varias razones empresariales que explican su expansión:

  • Facilita un acceso directo a determinados productos o servicios.
  • Puede simplificar procesos de compra, reserva o contratación.
  • Permite integrar sistemas de pago y cuentas de usuario.
  • Facilita la personalización de algunas funciones.
  • Puede complementar tiendas físicas y páginas web.
  • Permite mantener determinados servicios disponibles durante las 24 horas.

El desafío consiste en aportar valor. Una aplicación lenta, complicada o que simplemente replica una página web puede terminar siendo eliminada por el usuario.

El móvil no elimina los demás canales

El crecimiento de las aplicaciones tampoco significa que las páginas web o los establecimientos tradicionales hayan perdido importancia. El comportamiento actual es más bien multicanal.

Un consumidor puede descubrir un producto en redes sociales, investigarlo desde un navegador, compararlo desde su teléfono y terminar comprándolo mediante una aplicación o en una tienda física.

Las cifras de la Cámara de Comercio de Santiago ayudan a dimensionar esa convivencia: en 2025, el comercio electrónico representó aproximadamente el 12,6% del comercio minorista total. Antes de la pandemia, su participación se situaba alrededor del 6%.

Nuevas oportunidades, pero también nuevas exigencias

Para las empresas chilenas, la expansión móvil abre oportunidades en áreas como comercio electrónico, servicios financieros, logística, entretenimiento y atención al cliente. Al mismo tiempo, aumenta las exigencias tecnológicas.

Una estrategia móvil necesita considerar seguridad, protección de datos, facilidad de uso, mantenimiento y actualizaciones. También debe contemplar que no todos los consumidores utilizan la tecnología de la misma manera.

Por eso, la transformación digital no consiste simplemente en desarrollar una aplicación. La verdadera oportunidad empresarial está en identificar qué procesos pueden hacerse más rápidos o sencillos desde el móvil y convertir esa ventaja en un servicio útil.

Un canal cada vez más importante para hacer negocios

Chile dispone de un mercado altamente conectado y de un comercio electrónico que ya mueve miles de millones de dólares anualmente. Las aplicaciones son una consecuencia visible de ese escenario, pero también una herramienta para que las empresas adapten sus modelos a nuevos hábitos de consumo.

El siguiente desafío será conseguir que la tecnología no sea solamente otro canal disponible, sino una herramienta capaz de mejorar realmente la relación entre empresas y clientes. Para los negocios que logren hacerlo, el smartphone puede convertirse en una parte cada vez más relevante de su actividad comercial.

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Equipo Prensa
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