En los últimos tiempos, la inteligencia artificial (IA) dejó de ser una tendencia lejana para convertirse en una herramienta cada vez más presente en las empresas. Sin embargo, el desafío ya no pasa por experimentar con nuevas tecnologías, sino por lograr que su implementación genere resultados concretos y medibles en el negocio.
Este fue uno de los principales ejes abordados en el desayuno corporativo “¿Tu empresa está lista para implementar la IA?”, organizado por Relevant Holding y dirigido a directivos y gerentes de empresas interesados en conocer cómo aplicar esta tecnología de manera estratégica.
Al respecto, en una entrevista con MarketData, Juan Cataldo, gerente de Desarrollo de Negocios Digitales de Relevant Holding, señaló que más del 70% de las empresas en el mundo ya impulsan iniciativas relacionadas con inteligencia artificial. No obstante, advirtió que muchas organizaciones aún carecen de una estructura clara para convertir esos proyectos en mejoras reales.
Según sostuvo, antes de incorporar cualquier herramienta es fundamental definir qué objetivo de negocio se busca alcanzar, cómo se verá impactada la experiencia del usuario y qué tecnología se ajusta mejor a esa necesidad.
En ese sentido, indicó que uno de los errores más frecuentes es tratar la inteligencia artificial como un proyecto exclusivamente tecnológico. Cuando eso ocurre, las iniciativas suelen quedar en la etapa de prueba y no logran integrarse a los procesos centrales de la empresa.
Cataldo comentó que esta situación se repite en compañías de Paraguay, Argentina y España, donde muchas ideas avanzan de manera aislada, sin una estrategia que permita priorizar los casos de uso con mayor potencial de generar valor.
A su criterio, el éxito de una implementación depende de la capacidad de medir el impacto. Es decir, comparar cómo funcionaba un proceso antes y después de aplicar inteligencia artificial para determinar si efectivamente hubo mejoras en tiempos, costos o productividad.
Como ejemplo, mencionó el caso de una entidad financiera que logró reducir el tiempo de incorporación de nuevos clientes de tres días a apenas 12 horas, lo que permitió evidenciar con datos el valor aportado por la tecnología.
El especialista explicó que el primer paso para las empresas interesadas es realizar un diagnóstico sobre su nivel de preparación. Este análisis permite identificar si la organización cuenta con datos confiables, una base tecnológica adecuada y una cultura interna alineada con el cambio.
Con ese panorama, las empresas pueden definir una hoja de ruta y avanzar de forma más ordenada, evitando inversiones que no generen resultados concretos.
Cataldo destacó que la inteligencia artificial puede representar una oportunidad especialmente relevante para las pequeñas y medianas empresas, al permitirles automatizar procesos y competir con mayor agilidad.
No obstante, advirtió que, sin una estrategia clara, estas iniciativas pueden terminar fragmentadas y convertirse en un costo adicional. “La clave está en entender cómo la tecnología puede ayudar a generar más valor dentro del negocio”, concluyó.
En esta línea detalló que las empresas interesadas pueden ingresar al sitio web de Relevant Holding, donde tienen acceso a un diagnóstico gratuito de IA Readiness. Esta herramienta permite evaluar qué tan preparada está una organización para incorporar inteligencia artificial.
Con ese diagnóstico inicial, las empresas pueden identificar si necesitan fortalecer aspectos como la calidad de sus datos, la cultura organizacional o la infraestructura tecnológica, evitando así construir soluciones sobre bases débiles.
Cataldo destacó que parte de la cultura de Relevant Holding consiste en “evangelizar” y compartir conocimiento para ayudar a las organizaciones a transitar este proceso de transformación con una visión práctica y estratégica.
Finalmente, sostuvo que la inteligencia artificial puede otorgar “superpoderes” a las empresas, especialmente a las más pequeñas, al acelerar procesos, mejorar la productividad y reducir tiempos de salida al mercado. Sin embargo, reiteró que, sin una estrategia clara y ordenada, las iniciativas se dispersan y el potencial de la IA termina diluyéndose.
Fuente: marketdata.com

























