A partir del Sinóptico de Movilidad, SONDA desarrolló una plataforma que integra datos operacionales en tiempo real, mejorando la eficiencia del transporte público. Las implementaciones en México ya muestran reducciones cuantificables en emisiones, consumo de combustible y tiempos de operación.
Mejorar los tiempos de traslado, reducir las emisiones de CO₂ y ajustar la oferta de buses según la demanda son parte de los beneficios alcanzados mediante el sistema de gestión de flotas basado en el Sinóptico. Esta herramienta permite tomar decisiones operacionales con información precisa, ajustando frecuencias, corrigiendo desviaciones y reduciendo el uso innecesario de combustible, lo que impacta tanto en la experiencia de viaje como en el desempeño ambiental de la operación.
El sistema integra datos de GPS, patrones de conducción, cumplimiento de frecuencia programada versus frecuencia real, nivel de ocupación, consumo energético y tiempos de viaje. Esta información es procesada en tiempo real para identificar ineficiencias, rediseñar rutas, mejorar la regularidad del servicio y detectar oportunidades de ahorro de combustible. Al centralizar y analizar los datos, los operadores pueden modelar escenarios, anticipar fallas y ajustar la flota según variaciones de demanda diaria o estacional.
Los resultados son concretos. En la región, operadores como Normandy mejoraron su rendimiento energético de 1,53 km/L a 1,79 km/L, reduciendo más de 49 mil litros mensuales de diésel y evitando la emisión anual de 1.584 toneladas de CO₂.
De manera similar, en el caso de Alpha, el análisis de patrones de demanda permitió rediseñar la operación y reducir la flota de 10 a 7 buses, equivalente a una disminución del 30%, junto con una disminución del 80% en accidentes y del 45% en siniestros.
Según explica Marco Moniz, director de Desarrollo de Nuevos Negocios de SONDA, ““Este tipo de sistemas no solo dependen de tecnología; su impacto real surge cuando se combinan con más de veinte años de experiencia operando sistemas de transporte público en la región. Lo que hemos aprendido en Brasil, Santiago, Colombia y Panamá hoy se está aplicando también en México, mostrando cómo la unión entre datos, operación y conocimiento práctico permite avanzar hacia servicios más eficientes, más seguros y sostenibles para las personas”, señaló Jaime Bueso, VP de Smart Cities & Mobility de SONDA.
Beneficios complementarios
Otros sistemas analizados —como plataformas de información al usuario y módulos de inteligencia de negocios— muestran beneficios adicionales: menor volumen de reclamos, mayor puntualidad y capacidad de anticipar desbalances entre oferta y demanda.
En total, los dos casos con datos completos permiten cuantificar 1.824 toneladas de CO₂ anuales evitadas, reforzando el rol de estas soluciones en la transición hacia sistemas de movilidad urbana más limpios, eficientes y confiables.
“Los avances más significativos no requieren grandes inversiones iniciales, sino aprovechar la infraestructura existente y articularla mediante plataformas de gestión. La experiencia de SONDA en distintos países demuestra que, con el acompañamiento adecuado, es posible transformar operaciones completas y entregar un transporte público de mejor calidad para la ciudadanía”, agregó Moniz.
Como referencia, las reducciones registradas en los casos de Normandy y Alpha —equivalentes a 1.824 toneladas de CO₂ al año— representan un aporte significativo en términos ambientales. Este nivel de disminución equivale, de acuerdo con las métricas del estudio, a plantar más de 12.000 árboles o retirar cerca de 400 vehículos particulares de circulación durante un año, dimensiones que permiten visualizar de manera concreta el impacto potencial de estas soluciones en la sostenibilidad urbana.














































