Redacción : Portal Innova
En un momento en que la guerra comercial impulsada por Estados Unidos redefine alianzas y cadenas de suministro a nivel mundial, España y Brasil dieron un paso político y económico de alto impacto: la firma de más de una docena de acuerdos bilaterales en el marco de la I Cumbre España-Brasil, celebrada en el Palacio de Pedralbes, Barcelona.
Entre los acuerdos de mayor relevancia para la industria destacan dos memorandos de entendimiento suscritos por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa de España: uno en el ámbito de los minerales críticos y otro orientado al impulso de políticas públicas para pymes y emprendimiento. A estos se suma un memorando de cooperación en tecnologías de la información y telecomunicaciones, suscrito por el Ministerio para la Transformación Digital, junto con un plan de trabajo en servicios públicos digitales.
El escenario político que enmarcó la cumbre fue tan relevante como los acuerdos mismos. El presidente español Pedro Sánchez y su homólogo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva coincidieron en su rechazo a la escalada bélica en Oriente Próximo y al unilateralismo comercial de Donald Trump, alertando que las perturbaciones en los mercados energéticos podrían generar consecuencias económicas aún más profundas para las economías emergentes y exportadoras de materias primas.
Para la industria minera latinoamericana —y en particular para Chile, que compite directamente con Brasil en el mercado de minerales críticos como el litio— esta alianza no es un hecho menor. España actúa como puerta de entrada a la Unión Europea, mercado que ha intensificado su búsqueda de proveedores confiables de cobre, litio, níquel y tierras raras fuera de la órbita china y estadounidense. Brasil, con sus enormes reservas de hierro, niobio, litio y grafito, se posiciona ahora con un socio europeo de peso que puede facilitar inversión, transferencia tecnológica y acceso preferente a cadenas de valor europeas.
La alianza también incorpora un memorando en ciencia, tecnología e innovación para el período 2026-2028, lo que abre perspectivas concretas para proyectos de investigación aplicada en minería sostenible, procesamiento de minerales y desarrollo de baterías.
Para los tomadores de decisión del sector minero y tecnológico en Chile, la lectura es clara: el reordenamiento geopolítico actual está acelerando la firma de alianzas estratégicas entre bloques emergentes. Quienes no estén tejiendo sus propias redes de cooperación con Europa, Asia y la región, podrían quedar rezagados en el acceso a mercados, financiamiento e innovación.
Fuente: Valencia Plaza / Europa Press
























