El dólar en Chile cerró la jornada en torno a los $889, registrando un avance de $3, equivalente a un alza de 0,32%, en una sesión donde el tipo de cambio se movió en contra de los principales vientos externos, con el cobre al alza y un dólar internacional más débil.
En el frente local, el precio del cobre subió un 0,94% hasta los US$5,89 por libra, recuperando terreno tras caídas previas y manteniéndose en niveles elevados. En condiciones normales, un cobre más fuerte tiende a apoyar al peso chileno; sin embargo, el impulso del metal no fue suficiente para contrarrestar otros factores de demanda por dólares en el mercado local.
A nivel internacional, el índice dólar retrocedió un 0,34% hasta los 98,7 puntos, lo que en teoría también favorece a monedas emergentes. No obstante, el mercado local mostró presión compradora de dólares asociada a ajustes de portafolio y cobertura, en un contexto de mayor incertidumbre global y movimientos bruscos en activos de riesgo. En ese escenario, suele aumentar la demanda por dólares como moneda de resguardo, incluso cuando el DXY cae en el margen.
Así, el alza del tipo de cambio en Chile se explica por un desacople transitorio entre fundamentos externos y flujos locales: el cobre aportó soporte, pero predominó una mayor búsqueda de dólares a nivel doméstico y una sensibilidad elevada al ruido internacional. Hacia adelante, el mercado seguirá atento a la evolución de las tensiones comerciales y geopolíticas, así como a nuevas señales desde EE.UU., factores que podrían mantener la volatilidad en el tipo de cambio en el corto plazo.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica























