Chile sube el estándar ESG

La entrada en vigencia de la NCG 519 y la adopción de los estándares IFRS S1 y S2 marcan un cambio estructural en la forma en que las empresas deben gestionar la sostenibilidad. Expertos advierten que el principal desafío no es técnico, sino de gestión, gobernanza y cultura organizacional.

El avance de la regulación en sostenibilidad en Chile está elevando el estándar para las empresas. La implementación de la Norma de Carácter General N°519 (NCG 519), junto con la adopción de los estándares IFRS S1 y S2, obliga a las organizaciones a ir más allá del cumplimiento y comenzar a integrar la sostenibilidad en su estrategia de negocio.

Sin embargo, este cambio está dejando en evidencia una brecha relevante.

“Existe una brecha super importante. En Chile hemos avanzado rápido en regulación, pero no necesariamente al mismo ritmo en capacidades internas de las empresas”, explica Juan Carlos Leyton, gerente de Sostenibilidad Estratégica de Proyecta Impacto, experto en estrategia y gestión ASG.

Según el especialista, el principal desafío ya no es técnico, sino de gestión. “El desafío ya no es solamente reportar mejor, sino gestionar de manera más robusta y estratégica, y lograr que esa gestión sea transversal en la organización”, agrega Leyton.

De reporte a gestión: un cambio estructural

La adopción de IFRS S1 y S2 cambia la lógica bajo la cual las empresas abordan la sostenibilidad. Hoy ya no basta con reportar información, sino que se exige identificar y gestionar riesgos y oportunidades que pueden impactar directamente el desempeño financiero.

Esto implica integrar la sostenibilidad en áreas clave como finanzas, riesgos, operaciones y estrategia.

“Se espera que las empresas puedan demostrar cómo están gestionando riesgos climáticos, regulatorios, operacionales y reputacionales de manera concreta y medible”, señala Leyton.

Brechas internas y riesgos crecientes

Uno de los principales problemas es que muchas empresas aún gestionan la sostenibilidad de forma aislada, sin conexión real con otras áreas críticas del negocio.

“Las principales brechas hoy están más en gestión, gobernanza y cultura que en lo técnico”, advierte el experto.

Esta falta de integración genera una desconexión entre lo que se reporta y lo que realmente se gestiona, lo que aumenta la exposición a riesgos reputacionales, financieros y regulatorios.

“Todavía existe una brecha importante entre discurso y gestión real. Sabemos que esto no es de mala fe de parte de las empresas, por el contrario, es parte del desafío y el aprendizaje de todo el ecosistema.”, afirma Leyton.

Impacto en competitividad y mercado

No adaptarse a estos estándares puede tener consecuencias directas para las empresas, desde pérdida de competitividad hasta dificultades para acceder a oportunidades de negocio, especialmente en mercados internacionales donde las exigencias ESG ya son parte del estándar.

En este contexto, el foco ya no está solo en comunicar avances, sino también en reconocer brechas y demostrar capacidad de gestión.

Un desafío país

A nivel país, Chile ha avanzado rápido en regulación, alineándose con estándares internacionales. Sin embargo, el desafío ahora está en la implementación.

“Existe una brecha importante entre regulación y nivel de madurez empresarial”, concluye Leyton.

El reto para las empresas será desarrollar capacidades internas que les permitan integrar la sostenibilidad de forma estratégica, en un escenario donde ya no es un elemento reputacional, sino un factor clave para la continuidad y competitividad del negocio.

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Equipo Prensa
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