Uno de los proyectos emblemáticos del Gobierno, conocido como la «megarreforma», continúa avanzando en el Congreso. Esta semana, la iniciativa consiguió el respaldo de senadores del PPD, lo que permitiría una tramitación más expedita. En el Ejecutivo esperan que el proyecto quede despachado por el Congreso durante la próxima semana.
Sin embargo, para Guillermo Bustamante, académico y analista de la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes, la principal disputa comenzaría una vez concluida su tramitación legislativa. Según explica, tras su eventual aprobación, el debate podría trasladarse al Tribunal Constitucional (TC), debido a que la oposición considera que algunos de sus artículos presentan eventuales vicios de inconstitucionalidad, especialmente aquellos relacionados con la invariabilidad tributaria y determinadas normas medioambientales.
Bustamante explica que, si bien el Gobierno logró reunir los apoyos necesarios incluyendo a parte de la oposición, ello no significa que el proyecto quede blindado frente a un eventual requerimiento ante el Tribunal Constitucional. «Ya existen anuncios claros de que esto ocurrirá, al menos respecto de la cláusula de invariabilidad tributaria», señala.
Con respecto a por dónde pasan los puntos claves del éxito en las negociaciones, el analista identifica dos puntos claves: la rebaja al impuesto corporativo y la invariabilidad tributaria. Ambos son los que generan más controversia en el caso del primero, “es porque levanta la mayor necesidad de compensaciones y podría traer un costo fiscal alto y en el caso del segundo porque es lo que más resistencia genera y la más probable que termine en el TC”, explica.
Si todo avanza según el cronograma ¿cuándo podría ser despachada a ley?
Si el calendario legislativo se mantiene, la votación en la Sala del Senado está prevista para los días 21 y 22 de julio. Tras esa etapa, el proyecto aún deberá completar su último trámite en la Cámara de Diputadas y Diputados. De cumplirse esos plazos y obtener la aprobación correspondiente, quedará en condiciones de ser promulgado como ley.
“Por eso, una estimación prudente es que el despacho a ley podría ocurrir a fines de julio, siempre que no aparezca una comisión mixta o un retraso por nuevas indicaciones”, concluye Bustamante.

























