De acuerdo con antecedentes dados a conocer recientemente por Radio Agricultura, la ocurrencia de estos fenómenos responde a una combinación crítica de factores físicos y ambientales que alteran la estabilidad de las laderas.
Factores clave que detonan los deslizamientos
Saturación hídrica del suelo: Las lluvias intensas y continuas superan la capacidad de infiltración del terreno. Al acumularse el agua, aumenta drásticamente el peso del material y disminuye la fricción entre las partículas, facilitando el desplazamiento por la pendiente.
Inclinación y morfología del terreno: Las áreas con pendientes pronunciadas y laderas expuestas presentan un riesgo estructural latente frente a la acumulación de flujos de agua.
Carencia o alteración de la vegetación: La intervención humana, los incendios o la falta de cobertura vegetal eliminan el «anclaje» natural que otorgan las raíces, dejando el suelo completamente desprotegido frente a la acción de la gravedad y la escorrentía.
Los especialistas enfatizan que la comprensión de estos factores técnicos es fundamental para mejorar la gestión territorial, reforzar los sistemas de alerta temprana y mitigar el impacto de estos eventos en las zonas urbanas y rurales del país.
Síguenos en redes sociales
Encuéntranos en Google
Equipo Prensa
Portal Innova















