- Con las exposiciones de las máximas autoridades de Minsal y Fonasa, la Federación Médica de Chile realizó su primer seminario con foco en el rol de la medicina privada en un modelo mixto de salud. La jornada incluyó la participación de Dra. Ana María Pastor, lideresa de políticas públicas españolas en salud; y paneles de conversación con representantes de la academia, clínicas y asociaciones gremiales.
Relevar el rol de la medicina privada en un modelo mixto de la salud en nuestro país, fue el foco del primer seminario de la Federación Médica de Chile, organización que representa a agrupaciones de médicos de clínicas nacionales. La Ministra de Salud y el director de Fonasa, destacaron el compromiso de los médicos en una urgente estrategia que consolide la colaboración y la confianza institucional, además del acceso oportuno a medicina de calidad.
Según el último Dimensionamiento del Sector Salud, con datos a 2024; 10,8 millones de personas se atienden cada año en prestadores privados, más de la mitad de la población del país. En el sector privado se realizaron casi 34 millones de atenciones médicas, el 54% del total nacional; y se hicieron más de 1,19 millones de cirugías, el 53% de todas las intervenciones quirúrgicas de Chile.
El Dr. Rodrigo Julio, presidente de la Federación Médica de Chile, reconoció la capacidad resolutiva del sector salud privado y su injerencia en el sistema sanitario. “Ayudamos a que las decisiones clínicas y administrativas se tomen con mirada de largo plazo. Y aportamos una voz colectiva y responsable en el crecimiento de la institución y en la discusión de políticas públicas que permitan una operación responsable y trasparente”, sostuvo.
La Federación propuso un mecanismo técnico, periódico y transparente de reajuste de aranceles, vinculado a índices de costo de la actividad médica. También un proceso de transición gradual, una valorización que refleje los costos reales; pagos oportunos y reglas estables, una gobernanza moderna para Fonasa, con un consejo técnico y autonomía, de modo que sus políticas trasciendan a cada gobierno, y finalmente, un marco legal propio para la relación entre el médico y el prestador institucional, que resguarde el ejercicio libre de la profesión.
En la ocasión, la Ministra Dra. May Chomali, presentó los desafíos del sector de salud, enfatizando que: “a pesar de haber tenido estrategias nacionales de salud en las últimas tres décadas, no hemos sido capaces de articular la estrategia con los recursos financieros. Hemos gastado poco en prevención, hemos gastado poco en promoción de la salud, no hemos sido capaces de atraer al mundo privado en el ámbito de la promoción y la prevención. Vemos que hay más recursos, pero no tenemos los mejores resultados”.
Por su parte, César Oyarzo, director de FONASA, aseguró que “En salud, el sistema chileno es mixto. Pero hay que tener cuidado con la trampa que la mixtura no hace que exista lo público y lo privado, sino que este desafío requiere de una colonización cada día más alta. (…) Este es un sector que en lo financiero perdió la confianza de quien es su principal financiador: el Ministerio de Hacienda. Nosotros recibimos un sector en el cual cada año se aprueba un presupuesto que es 25% menor al gasto del año. Eso no permite hacer gestión. (…) En resumen, la viabilidad financiera de este sector parte por recuperar la confianza”.
“Los médicos organizados son socios estratégicos”
En calidad de invitada internacional, la Dra. Ana María Pastor, actualmente secretaria general del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) y referente en políticas públicas de España, país en el que se desempeñó como ministra de Sanidad y Consumo (2002-2004), así como de Fomento (2011-2016), expuso sobre sanidad y analizó coincidencias entre ambos modelos de salud, destacando sus fortalezas y oportunidades. Una de ellas fue: “Los médicos organizados son socios estratégicos”, y la colaboración funciona con reglas claras, precios suficientes, evaluación, resultados clínicos y seguridad. Enfatizó que ningún cambio estructural en sanidad puede hacerse sin el gremio, “porque los médicos somos los que tomamos las decisiones cada día y por tanto no somos presionadores, sino defensores y colaboradores”.
Financiamiento e institucionalidad
El primer panel de conversación estuvo dedicado al financiamiento de la salud, moderado por Marco Antonio Núñez, docente de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, y abordó junto a sus participantes, la etapa decisiva marcada por las Isapres que salen de una crisis marcada por la ley corta, deudas y plazos de pago, y una fuerte disminución de afiliados; mientras que FONASA cubre a cerca del 86% de la población. A la vez, la modalidad de cobertura complementaria no ha logrado avanzar y los seguros complementarios están muy extendidos. El panel coincidió en que se requieren cambios estructurales, además de mejoras de gestión, para fortalecer la protección financiera y responder mejor a las personas.
En el espacio participaron: Carolina Velasco, Directora de Estudios del Instituto de Políticas Públicas en Salud (IPSUSS), Universidad San Sebastián; Dr. Manuel Inostroza, Docente de salud pública de la Universidad Andrés Bello e integrante del Consejo Nacional de Salud; y Melissa Hohmann, Presidenta de la Asociación de Isapres de Chile.
Un segundo panel se centró en el rol de los prestadores y fue moderado por Gonzalo Simón, director de Federación Médica de Chile. La conversación contó con las miradas de: Dr. Marcelo Acevedo, director médico Clínica Indisa y ex-presidente de la Agrupación de Médicos de Clínica Indisa (AMCI); Dra. Anamaría Arriagada, presidenta del Colegio Médico de Chile; Dra. Liliana Jadue, Vicedecana de Carreras de la Salud, Universidad del Desarrollo; integrante del Consejo Nacional de Salud; y Dra. Karla Rubilar, Directora de Salud Pública, Universidad Autónoma.
En general, el grupo señaló que el sistema necesita continuidad institucional y una gobernanza capaz de sostener decisiones más allá de los ciclos de cuatro años. Se propuso fortalecer a FONASA como asegurador y comprador estratégico, con autonomía y dirección de duración suficiente para planificar, gestionar la relación público-privada y basar sus decisiones en datos, evidencia académica y participación de los actores.
En síntesis, el encuentro materializó la voluntad colectiva de trabajar por un sistema de salud ágil, eficiente y moderno, que recoja la experiencia de la salud pública y privada, manteniendo como eje central la atención oportuna y de calidad para los pacientes.





































