Deloitte identifica que el uso de agentes de IA crece más rápido que la capacidad de gibernanza y gestión de riesgos
  • “Las compañías están incorporando a los agentes principalmente en procesos de automatización básica y el rediseño parcial de procesos. El desafío ahora es que las compañías puedan incorporar esta tecnología en su núcleo para generar procesos de reimaginación más significativos”, comenta Jaime Caiceo, Socio Líder de IA & Datos en Deloitte Chile.

Santiago, octubre de 2026. La inteligencia artificial ya es una realidad empresarial, pero no por eso está ajena a una serie de desafíos. En la tercera edición del estudio ConvergencIA, Deloitte identificó que más del 90% de las empresas en Chile ya utiliza Inteligencia Artificial en algún grado; pero esta irrupción, junto con los más recientes episodios a nivel global, hace necesario analizar la gestión de riesgos, seguridad y gobernanza.

Esta alza en el uso va de la mano con la rápida expansión de los agentes de inteligencia artificial, sistemas capaces de ejecutar tareas o tomar acciones con distintos niveles de autonomía. El estudio de Deloitte muestra que el 69% de las organizaciones declara algún grado de uso de agentes de IA. De ellas, un 31% ya los utiliza en producción o integrados a sus operaciones, mientras que un 38% se encuentra en etapas de experimentación o pilotos. 

“La inteligencia artificial hoy la vemos presente en distintos procesos de la cadena productiva de las compañías, y lo vemos también con la incorporación de Agentes. Dicho esto, la preferencia por agentes low-code refleja la intención de las compañías por incorporar esta tecnología de forma rápida y a bajo costo”, señala Jaime Caiceo, Socio Líder de IA & Datos en Deloitte.

A lo anterior, Caiceo agrega que “las compañías están incorporando a los agentes principalmente en procesos de automatización básica y el resideño parcial de procesos. El desafío ahora es que las compañías puedan incorporar esta tecnología en su núcleo para generar procesos de reimaginación y rediseños más significativos que los ayuden a subir al siguiente nivel”.

Pero para poder avanzar en una integración más estratégica, gobernar estas herramientas es fundamental y el estudio arroja que esta capacidad todavía es limitada en las organizaciones. Un 26% reconoce utilizar agentes sin lineamientos formales, un 28% cuenta solo con directrices iniciales y menos del 1% dispone de un modelo formal que incorpore monitoreo, auditoría y trazabilidad. 

Esta situación es similar en la gestión general del riesgo asociado a la Inteligencia Artificial. El informe arroja que una de cada cuatro compañías no aplica ninguna medida específica para gestionar reside los riesgos derivados de sus implementaciones de IA y apenas un 13% realiza auditorías internas sobre herramientas de esta tecnología.

Un tercer elemento que arroja el estudio es sobre los desafíos que han aparecido y están presentes en el proceso de implementación de Inteligencia Artificial en las compañías. El 28% de las organizaciones identifica la explicabilidad y confianza en los resultados como una de las principales dificultades para implementar inteligencia artificial, mientras que un 23% menciona la privacidad y seguridad de los datos.