El dólar en Chile cerró este jueves 27 de noviembre en $929,9, con un avance de $2,9 respecto del día anterior (+0,31%). Aunque el cobre volvió a subir con fuerza y dio soporte al peso, la divisa estadounidense logró terminar positiva en una sesión marcada por baja negociación internacional debido al feriado de Acción de Gracias en EE.UU., un contexto que suele reducir la liquidez y amplificar movimientos del tipo de cambio.
En materias primas, el cobre avanzó 1,17% hasta US$5,16 la libra, manteniéndose en máximos de varias semanas. El metal sigue respaldado por expectativas de oferta estrecha y por las negociaciones de primas de Codelco para 2026, con niveles récord cercanos a US$345–350 por tonelada sobre precios LME, señal de un mercado físico más ajustado hacia adelante. Ese telón de fondo sostiene una visión alcista de mediano plazo para el cobre, lo que en condiciones normales presionaría más al dólar local a la baja.
Sin embargo, a nivel global el dólar se mantuvo prácticamente estable: el DXY terminó en torno a 99,2 puntos (-0,01%). Aun con datos estadounidenses mejores de lo esperado ayer (menos solicitudes de desempleo y órdenes de bienes durables al alza), el mercado no ha cambiado su foco principal: se mantiene una alta convicción de recorte de tasas de la Fed en diciembre (probabilidad sobre 80%), lo que deja al billete verde sin un impulso firme, especialmente en una jornada festiva.
Así, el alza del dólar en Chile se explica más por factores de microestructura —mercado delgado y ajustes de posiciones— que por un cambio de tendencia global. Con el cobre fuerte y el dólar externo sin dirección clara, el cierre en $929,9 deja al tipo de cambio aún contenido dentro de su rango reciente, con resistencias cercanas a $933–$935 y soportes en torno a $923–$925 para las próximas sesiones, a la espera del retorno pleno de liquidez tras el feriado.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica











































