El dólar cerró este lunes en Chile cerca de los $894,26, registrando un alza de $5, equivalente a 0,56%, en una jornada donde el tipo de cambio revirtió la caída inicial pese al fuerte repunte del cobre.
El principal factor que inicialmente favorecía al peso chileno fue el cobre, que subió 2,5% hasta los US$6,54 la libra tras la apertura de Wall Street. El metal rojo sigue respaldado por preocupaciones de oferta, luego de que Chile registrara su producción de abril más débil en 23 años, además de expectativas de mayor demanda por inteligencia artificial, centros de datos, redes eléctricas y transición energética.
Sin embargo, ese impulso del cobre no fue suficiente para contener el avance del dólar. El Dollar Index subió 0,26% hasta los 98,9 puntos, apoyado por una mayor demanda de refugio tras nuevos reportes de que Irán habría suspendido conversaciones con Estados Unidos en protesta por los ataques de Israel en Líbano y amenazado con cerrar completamente el Estrecho de Hormuz.
Este escenario deterioró el apetito por riesgo global: los futuros de Wall Street operaron mixtos, las bolsas europeas cayeron con fuerza, los rendimientos de bonos subieron y el petróleo saltó cerca de 7% ante el temor a nuevas disrupciones energéticas. La combinación de petróleo más alto y tensión geopolítica reactivó las preocupaciones inflacionarias y reforzó la idea de una Reserva Federal más restrictiva.
En el plano local, además, el débil Imacec de abril, con una caída de 1,2% anual, sigue limitando el respaldo macroeconómico para el peso chileno. Por tanto, el dólar subió en Chile porque el mercado priorizó la fortaleza global del dólar, el riesgo geopolítico y la debilidad económica local, incluso frente a un cobre claramente más alto.
Admirals Latinoamérica.
























