Equipos para la construcción de Kimal-Lo Aguirre son sometidos a estrictas pruebas sísmicas en China

En el marco de su estrategia de fortalecimiento técnico y cumplimiento normativo, el proyecto Kimal-Lo Aguirre se encuentra ejecutando un programa de ensayos sobre equipos críticos destinados a las futuras subestaciones convertidoras, con el objetivo de verificar su capacidad de resistencia frente a sismos severos, sin comprometer su funcionalidad.

Las pruebas, realizadas conforme a estándares nacionales e internacionales, incluyen ensayos en mesas vibratorias aplicados a equipos de corriente alterna y corriente continua. Estos últimos forman parte de una tecnología que será instalada por primera vez en Chile. Los ensayos comenzaron a ejecutarse a fines de 2025 en laboratorios ubicados en Beijing, China, y a la fecha ya se han realizado cuatro pruebas con resultados satisfactorios. El programa contempla la ejecución de 12 ensayos adicionales, incluyendo una próxima prueba programada para fines de mayo de 2026.

Entre los equipos ya ensayados se encuentran un transformador de corriente de 500 kV, un pararrayos tipo C de 855,2 kV, un equipo de medición de voltaje de 600 kV y un capacitor de acoplamiento de 600 kV.

 

Una validación clave para uno de los países más sísmicos del mundo

Los ensayos en mesa vibratoria corresponden a uno de los métodos más rigurosos de calificación sísmica para equipos eléctricos. A diferencia de los análisis teóricos o simulaciones computacionales, estas pruebas reproducen a escala real las aceleraciones y desplazamientos que experimentaría un equipo durante un terremoto de gran magnitud, permitiendo evaluar su comportamiento estructural y funcional durante y después del evento.

“En un país como Chile, donde la infraestructura crítica debe operar bajo condiciones sísmicas extremas, este tipo de validación resulta clave para garantizar la continuidad operativa, la seguridad de las instalaciones y la confiabilidad del sistema eléctrico”, comentan desde Conexión.

En el caso del proyecto Kimal-Lo Aguirre, la complejidad es aún mayor debido a la incorporación de tecnología HVDC. La transmisión en corriente continua considera equipos de gran altura, masa y complejidad estructural, particularmente sensibles a demandas sísmicas. Equipos como el capacitor de acoplamiento de 600 kV y el pararrayos tipo C presentan, además, configuraciones estructurales inéditas a nivel nacional, lo que ha requerido el desarrollo de soluciones específicas para asegurar su adecuado desempeño bajo las condiciones sísmicas propias del territorio chileno.

“Mientras mayor es el tamaño y peso de un equipo, más compleja se vuelve su respuesta frente a un evento sísmico. Más allá del cumplimiento normativo, el proyecto ha incorporado procesos de optimización de diseño y soluciones innovadoras orientadas a mejorar el comportamiento sísmico de los equipos, incluyendo sistemas de aislación sísmica y dispositivos de amortiguamiento, que permiten reducir las solicitaciones a las que se ven expuestos durante un terremoto”, explican desde el equipo técnico del proyecto.

Los equipos han sido evaluados para dos niveles de exigencia sísmica, Design Level y Performance Level, de acuerdo con los criterios establecidos en la normativa internacional IEEE 693-2018. Esto permite verificar tanto la capacidad resistente de los equipos frente a terremotos severos como la mantención de su funcionalidad posterior al evento, aspecto fundamental para asegurar la resiliencia y disponibilidad de una infraestructura crítica como la asociada al proyecto Kimal-Lo Aguirre.

 

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Equipo Prensa
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