Cuando pensamos en los juegos de cartas más populares, se nos vienen a la mente unos cuantos. Está el siempre famoso Blackjack por su simplicidad: tiene reglas tan básicas que hasta un niño lo podría jugar. También podemos pensar en Canasta, ideal cuando es juego en parejas. O por qué no el Solitario, que como su nombre lo dice, no necesita de nadie más para ser practicado.
Sin embargo, el rey de los juegos de naipes es definitivamente el poker. No es ninguna novedad: tanto en la cultura popular como en la práctica, este juego supera por mucho a los otros mencionados en el párrafo anterior. Puede ser la mística que guarda entre juego de estrategia mental y algo de suerte lo que lo que lo hace tan emocionante.
Está tan arraigado en el imaginario colectivo, que seguro que si preguntas a la gente qué es lo primero en lo que piensa cuando ve a personas jugando con naipes, te dirá la sencilla y breve respuesta: están jugando al poker.
¿Cuáles son las dimensiones del póker? ¿Por qué es tan popular, particularmente su variante Texas Hold’em? ¿Cuáles son las mejores estrategias para triunfar en el póker? Descúbrelo a continuación.
Las diferentes dimensiones del póker
La popularidad del póker no se discute. Y no solo como referencia, sino como tema principal de programas de televisión, películas y literatura. Basta recordar la icónica película “Casino Royale” (2006) del agente doble cero más famoso en la que se centra en una partida de Texas Hold’em contra su villano en turno. Años antes, el filme “Rounders” (1998), protagonizado por Matt Damon y Edward Norton, ya daba un guiño de lo que podría convertirse el póker para las generaciones que estaban creciendo en conjunto con la masificación del internet.
De hecho, el mismo año del estreno de dicha película fue cuando se abrió el primer espacio virtual para poder jugar al póker: Planet Poker sería el pionero y sentaría las bases de una industria que hoy vale miles de millones de dólares a nivel mundial.
Y justo tres años antes de “Casino Royale”, surgió la historia del mítico Chris Moneymaker, quien en 2003 ganó el Main Event del World Series of Poker (WSOP). ¿El premio? La módica cantidad de 2,500,000 dólares. Este podría ser un caso más de un triunfador del WSOP, sin embargo, Moneymaker se convirtió en un revolucionario al ser la primera persona en calificar a la cita a través de un sitio de póker online.
Por cierto, el apellido Moneymaker no es inventado: Chris nació en Georgia y aseguró que sus antepasados de origen alemán se dedicaban a la manufactura de monedas de oro y plata.
Si miramos con atención, muchas de estas referencias en medios y de historias de éxito giran en torno a una variante del póker: el Texas Hold’em. Y es que se debe a su innegable posición como el tipo de póker predilecto entre aficionados amateur y expertos.
¿Las razones de su popularidad? Algunos dicen que su facilidad atrae a los jugadores más nóveles, ávidos de entender y entrar rápido en el juego. Otros mencionan que, a pesar de ser fácil de jugar, es necesario emplear a fondo estratagemas para poder ganar, lo que lo hace complejo y con mucha profundidad.
Triunfar en el póker: ¿cuestión de estrategias o mera suerte?
Es una pregunta que se ha discutido en más de una ocasión. Quienes no estén muy familiarizados con el póker, asegurarán que la suerte tiene un gran peso en el resultado final. No obstante, cualquier persona que haya practicado este juego al menos una vez en su vida afirmará que no hay nada más lejano a la realidad.
Sí, es posible que un jugador completamente neófito en la materia se siente por vez primera en una mesa y, por azares del destino, consiga derrotar al resto de sus contrincantes. Pero las probabilidades de que este escenario se repita son absolutamente remotas y en la segunda, tercera o cuarta partida, es altamente seguro que el jugador con mejor estrategia se lleve el bote a casa.
El póker es un juego mental que implica calcular probabilidades de manos, leer al rival y saber usar el bluff cuando sea necesario. Además, y tal vez el punto más importante, es necesario saber controlar los impulsos para tener idea de cuándo subir la apuesta y cuándo retirarse.
¿Es posible emplear estas estrategias en una partida de póker en línea?
Aunque en una partida de póker online no se tiene al rival de frente en persona, las mismas estrategias que se empleen en físico son aplicables al escenario virtual.
Es posible leer a un rival por las acciones que va tomando: se sabe que un jugador que comienza apostando fuerte desde el inicio puede ser un contrincante agresivo o un simple amateur que quiere intimidar. O aquel que es muy precavido, pero de la nada sube abruptamente la apuesta, que bien podría estar empleando una estrategia de bluffing.
Si quieres practicar tus jugadas y tu habilidad en la mesa, definitivamente debes visitar el sitio 888poker. Estas plataformas ofrecen la posibilidad de enfrentarte a rivales reales, al mismo tiempo que experimentas la verdadera adrenalina de ganar a través de una emocionante partida de póker.














































