En Chile, más del 40% de los accidentes laborales graves está vinculado al consumo de alcohol o drogas. En un mes marcado por celebraciones, Workmed advierte sobre la necesidad de fortalecer las políticas preventivas en las empresas, destacando el test de saliva como un método eficaz y respetuoso de la vida privada.
Santiago, 11 de septiembre de 2025.- El vínculo entre consumo de sustancias y accidentabilidad laboral se ha convertido en un tema crítico. Estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indican que entre el 20% y el 25% de los accidentes a nivel mundial están relacionados con drogas o alcohol. En Chile, la cifra es aún más alarmante, y de acuerdo al Ministerio del Trabajo, más del 40% de los accidentes graves en el país están asociados a estas conductas.
Asimismo, los datos de SENDA refuerzan esta preocupación: más del 50% de los trabajadores declaró al menos un episodio de embriaguez en el último mes y cerca del 14% reconoció consumo de marihuana en el último año. Estas cifras corresponden al comportamiento general de la población laboral (no necesariamente dentro de la jornada o el lugar de trabajo), pero su efecto se traslada al ámbito laboral, impactando en la seguridad, la productividad, el ausentismo y el clima organizacional.
Para los especialistas, el testeo no puede ser visto como una acción aislada, sino como parte de una estrategia integral. Las empresas requieren políticas claras de alcohol y drogas, construidas con respaldo técnico y legal, y acompañadas de campañas internas de sensibilización.
En este punto, la legislación también juega un papel crucial. La Ley N°19.628 sobre Protección de la Vida Privada establece que cualquier test de sustancias debe contar con consentimiento informado, ser proporcional al riesgo del cargo, y garantizar la confidencialidad de los resultados. “Todo procedimiento debe resguardar la confidencialidad, contar con consentimientos firmados y ajustarse a la normativa legal, dado el impacto social que implica un resultado positivo”, señala Paz Pérez, Subgerente de Salud Ocupacional y Calidad de Vida en Workmed.
El test de saliva: rapidez y respeto a la privacidad
Entre los distintos métodos de detección disponibles (orina, sangre, aire espirado y saliva), este último se ha consolidado como una de las alternativas preferidas en entornos laborales. “El test de saliva es rápido, menos invasivo y protege la vida privada del trabajador y trabajadora, porque detecta consumo en el momento y no situaciones ocurridas en su tiempo libre”, explica Pérez.
A diferencia de otros métodos, la prueba oral permite evaluar si una persona está en condiciones de trabajar en ese instante, reduciendo la exposición a accidentes en tareas críticas como transporte, operación de maquinaria pesada o faenas de alto riesgo.
En ese contexto, y especialmente durante Fiestas Patrias, las probabilidades de consumo aumentan y con ello los riesgos en las faenas para trabajadores y trabajadoras. Por esta razón, la prevención debe intensificarse en este período, sin limitarse únicamente a fiscalizar. “Durante el mes de celebraciones es clave reforzar campañas de prevención y el uso de testeos aleatorios, que han demostrado ser un buen inhibidor de conductas de riesgo”, señala la ejecutiva.
La evidencia internacional respalda este enfoque. Países como Canadá y Australia han demostrado que combinar controles objetivos con programas de apoyo y tratamiento puede reducir hasta en un 30% los accidentes asociados al consumo.
Pero no se trata solo de evitar accidentes, sino de generar una cultura organizacional de confianza, donde la seguridad sea parte de la vida cotidiana y no únicamente una exigencia normativa. “Más allá del testeo, lo fundamental es que las empresas cuenten con políticas claras de alcohol y drogas, acompañadas de campañas de sensibilización que fomenten una cultura preventiva y de bienestar”, concluye Pérez.











































