Pese a las medidas de precaución, la empresa canadiense no pudo impedir las consecuencias de las intensas nevadas que siguen limitando el acceso a Caserones.
El yacimiento a rajo abierto Caserones cuenta con una línea de producción de concentrados de cobre y molibdeno dentro de la unidad que se localiza en el Valle de Copiapó, a una altitud de entre 3.900 y 4.600 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.).
Con la prioridad puesta en empleados, contratistas, comunidades y el medio ambiente, Lundin continúa implementando los protocolos que se establecieron para los dos activos, al mismo tiempo que colabora en las labores de emergencia que realizan autoridades en la región.
A diferencia de Caserones, la mina de cobre y oro Candelaria se encuentra a 1.847 m.s.n.m., como parte de un complejo que incluye minas a cielo abierto y subterráneas.
La mayor parte de su logística, infraestructura, plantas y gestión de recursos hídricos en su propia planta desalinizadora no se vio afectada por la nieve, gracias a la baja altitud.
Debido a la cercanía a la infraestructura instalada en Caserones y Candelaria, la exportación inicial de cobre, oro y de otros minerales provenientes del distrito se realizará mediante puertos chilenos.
El proyecto binacional apunta a más de 70 años de vida útil, con una inversión total superior a US$18.000 millones, bajo la administración de la empresa conjunta Vicuña Corp
En las próximas 24 a 48 horas se espera que las lluvias comienzan a debilitarse en Atacama.
«Si bien las condiciones están mejorando, las restricciones de acceso y los retrasos logísticos podrían seguir afectando las operaciones durante varios días más hasta que se restablezca por completo la infraestructura y el acceso por carretera», advierte la compañía.

























